Podría haber sido en cualquier otro lugar, pero ocurrió en este. Con cualquier otra persona, pero pasó con él. Ni el uno ni el otro lo esperábamos. Sucedió así, tan de repente que no nos dio tiempo a procesar lo que estaba pasando.
Sustituciones de verano para el
Memorial Clinic. Ambos habíamos estudiado la misma especialidad en la misma
facultad de la misma ciudad. Al terminar la carrera de medicina tomamos caminos
distintos y todo aquello que prometimos se fue diluyendo poco a poco. La
juventud y las ganas de explorar otros campos nos devoró.
- ¿Cuántos años han pasado? - Fue la pregunta que quedó suspendida entre los dos cuando nos chocamos literalmente al salir del ascensor.
Quedamos para cenar juntos. Apenas
nos veíamos durante el turno. Él tenía su consulta en la planta de seniles y yo
en el módulo cuatro. Dos locos en el mundo de los no cuerdos. Hasta eso nos
pareció atractivo. Las próximas semanas así lo demostraron.
Llegué a la cita cinco minutos
tarde recordando mi seña de identidad de aquél tiempo cuando éramos algo más
que amigos. Todo lo compartíamos, incluidas las chuletas y las pellas.
Nos bebimos con los ojos junto a
una botella de Miraval Rosé, fue como
si el tiempo no hubiera hecho mella durante el mismo. Así que los postres se
dieron entre risas y susurros en mi habitación de residente. Lo importante era
no llamar la atención. Craso error, todos se enteraron a la mañana siguiente
cuando le vieron salir de mi cuarto. ¿Nos importó? Mas bien poco, ya que
durante las próximas semanas se repetiría casi cada día.
Los meses de verano se sucedieron
tan deprisa como el agua lo hace entre los dedos y, el contrato expiró. No
puedo decir que se haya recuperado lo perdido tampoco que lo ocurrido vaya a
ser el principio de algo. Este encuentro inesperado nos ha hecho reflexionar
sobre esas segundas oportunidades que se dejan caer en aquellas personas que una
vez se tuvieron, dejándose un poso tan bonito que merece la pena otra vuelta en
la misma vida.
No ha sido una experiencia
vacacional… pero esta vez se puede decir que lo disfrutamos como tal.
©Auroratris

























