lunes, 30 de noviembre de 2020

LaCajaDeMúsica

 

Mi participación en la propuesta "Dolor-Es"

del blog de Ginebra Blonde.

Más participaciones AQUÍ.




Muchas veces usamos los sueños 


como huida hacia adelante ante el dolor emocional.









El soporífero sonido de una caja de música consigue centrar mi atención en la bailarina que gira y gira al compás de un vals. Alguien tras de mí dice el nombre del autor y la obra, pero yo ya no soy yo, si no la misma bailarina reflejándose en el espejo una noche cualquiera interpretando la mejor obra del mundo… su vida.

La voz vuelve a insistir en si puede ayudarme o si necesito algo. Le miro algo confundida y salgo de la tienda de manera precipitada. Una vez que cruzo la calle, desde la otra acera me giro para ojear el escaparate una última vez, compruebo que aquél caballero sigue mirando hacia mi dirección.

Me produce cierta inquietud su mirada fija en mí, porta la cajita de música donde la bailarina sigue representando su papel. Continuo mi camino sin volver la vista atrás, sin embargo, el acaecimiento me provoca cierto dolor que no consigo descifrar.

  •  Siga hablando, se lo ruego.
  •  Me despierto por la sensación de dolor en el pecho, y con el deseo de querer volver a dormir para ser esa bailarina que danza despreocupada sin parar, aunque ya no lo consigo.
  •  ¿No ha pensado que tal vez es una manera de huir de la realidad y así sentirse segura dentro de la caja de sus sueños?
  • Sí… Soy consciente de ello. De ser una nefelibata o Quijote del siglo XXI intentado escapar de mi dolorosa realidad, me invento historias que luego no sueño.
  •  Entonces… si tan segura está de saber qué es lo que le ocurre, ¿para qué viene a esta consulta?
  •  Porque usted es el hombre que siempre veo en mis sueños.

 

©Auroratris

 







martes, 17 de noviembre de 2020

A vista de Pájaro

 




"Si los pájaros te miran extrañados", fue la respuesta que el pintor me dio cuando le pregunté por el título de su cuadro. Sin intención de molestar me senté un poco alejada, pero, lo suficientemente cerca para poder observar el avance de su trabajo. De vez en cuando se giraba para mirarme, así que en una de esas interpelé si molestaba mi presencia. Sin responder volvió a concentrase en su obra. Al tornarse fría la tarde decidí regresar a casa por el camino de los abedules. Pasadas unas semanas alguien dejó en mi puerta un paquete con una tarjeta donde distinguí el singular rótulo.


© Auroratris


Microrrelatos en Cadena

La Ser



lunes, 16 de noviembre de 2020

De ascensores y otros demonios

 



Se escucha ese «pi» infinito, tan irracional martilleando en mi cabeza a modo de aviso inminente, estado de alerta tu singular manera de mirarme. Despiertas todos mis estadios en la ribera de mi piel y la dejas temblando antes de que las puertas del ascensor se abran. Tu voz es la despedida y mi punto de salida para bajar a los infiernos donde arder sería el premio y tu boca la corona de laurel que corone todo mi cuerpo. Salgo del ascensor llevando todo esto en mi pensamiento comprobando como el fatídico pitido se queda confinado en la planta 33.


©Auroratris



Microrrelato en Cadena

La Ser




sábado, 7 de noviembre de 2020

Sincera-Mente

 




Le agradezco con otra sonrisa su mentira piadosa, es más, le invito a una copa en otro lugar. Dejemos de lado esta aburrida fiesta y a toda esta gente estirada que solo sabe fingir felicidad. Estoy de acuerdo con usted tan solo en una cosa: es cierto, no me siento parte de este circo. Ahora salgamos por esa puerta y dediquemos el resto de la noche a disfrutar. Tal vez mañana todo lo veamos distinto, pero al menos será de verdad. Sincera-Mente, usted me cae bien.


©Auroratris




Micro para 
Relatos en Cadena




jueves, 5 de noviembre de 2020

Todo lo que no te dije by Laura

 




 

Solemos reconocer a las personas a través de sus escritos porque suelen ser una extensión de su corazón, alma… Ellos nos hablan de la sensibilidad, el sentimiento, las emociones que la envuelven a la hora de escribir, plasmar, latir…






Laura, llegó un día cualquiera inundando mi blog con su frescura y jovialidad. Hace unas semanas llegó a mis manos su sueño. Me sentí y me siento muy orgullosa de ella, porque he vivido esa sensación al rozar la magia con la punta de los dedos, porque he sentido su latido todo este tiempo que la conozco.

He recorrido su poemario con el corazón en un puño, con la lágrima contenida en algunos momentos y sobre todo… sobre todo, con una gran sonrisa y plena satisfacción por cada verso y poema donde la veo.







No puedo eludir el guiño que me dedica… Imposible pasarlo por alto cuando la feliz sorpresa pinta mi cara.

Mi niña, Mi enhorabuena, Mi Felicitación, a ti y tod@s las personas que te han acompañado en este bonito sueño.

©Auroratris












 

domingo, 1 de noviembre de 2020

DefenSIón


 

 

 Mi participación 

en la propuesta "Miedos"

en el blog de Ginebra Blonde.

Más participaciones AQUÍ.

 

 



Como ustedes pueden saber, este espacio donde ahora mismo nos encontramos fue un antiguo cementerio árabe. Si miramos a la derecha podemos comprobar que la iglesia, antes mezquita, está orientada hacia la Meca, por supuesto que este monumento cristiano nada tiene que ver con el anterior de estilo mudéjar. Bajando por esta calle descubrimos el entramado de callejones y callejas que muy bien representa un zoco.  Ahondando algo más en la historia se puede apreciar el motivo de las diferentes alturas en las empinadas cuestas. Todo estaba dirigido para ser una auténtica defensa. Nadie podía acceder al templo sin pasar antes por los soldados que lo guardaban fielmente. Paseando por sus callejones, que curiosamente todos desembocan ante la puerta principal del mismo, podemos hacernos una idea de cómo era la vida de nuestros antepasados musulmanes. Hoy en día esta zona representa el casco antiguo de la ciudad. Gracias por su visita y que sigan disfrutando de su estancia. Nos vemos esta tarde para seguir con la excursión.

Al acabar el turno como guía turística, Amelia, se coloca el casco, sube a su moto y se pierde entre el bullicio de la ciudad. No tarda mucho en llegar a su pisito para quedarse confinada hasta la hora acordada con el grupo. Últimamente se siente algo triste y alicaída. No le apetece quedar con nadie por más que sus amigos insisten en ello.

Echada en el sofá, recuerda la vez en que Tony le preguntó el motivo de su distanciamiento. Ella solo dijo que los fantasmas del pasado estaban regresando y era hora de empezar a gestionar. A lo que él respondió que era normal ya que se pasaba los días entre muertos. Tal comentario solo le arrancó un amago de sonrisa. No era amiga de dar explicaciones.

Toma el sobre de la mesita y vuelve a releer la noticia que su abogado le hizo llegar hace unas semanas. Dentro de nada deberá enfrentarse a su pasado, pero esta vez no está dispuesta a relegar, luchará por conseguir su libertad enfrentándose a aquél asesino en legítima defensa.

 

©Auroratris








miércoles, 21 de octubre de 2020

Manel y un Verano

 




No había vuelto a pensar en él hasta que vi su foto en el periódico. Su imagen me transportó a las noches de aquél verano, cuando siendo solo una niña me quedé prendada de su personalidad y del conjunto que la envolvía.

Me regresó a aquél barrio lleno de vecinos donde la época estival nos reunía en torno a una amena charla. La risa floja fluía ante cualquier historia pasada de nuestros padres. Los niños, bajo el desmayo de la luz de una farola impregnada de mosquitos escuchábamos atentos, intentado imaginar las escenas que relataban.

El ruido estridente de un motor nos hacía tomar posiciones, salir corriendo a por nuestros cubos de basura para llegar hasta el camión que recogía todas nuestras inmundicias. Y allí estaba Manel y su desenvoltura para vaciar nuestras pertenencias y dejarnos algún que otro comentario que nos pintara algo más que una sonrisa…

·         Toma, renacuaja, veo que has crecido desde la última vez

·         ¡Si eso fue ayer! - Yo enrojecía por la vergüenza y la rabia de que así me viera. Él solo tenía ojos para Ramona, la cual, mucho más alta que yo, se ponía tras de mí haciéndole ojitos. Era lo normal ya que ambos peinaban los 17 y yo solo paseaba mis 11 años.

Desde entonces Ramona, se convirtió en mi enemiga férrea. Me fui alejando de su amistad y compañía. No llegó a conocer la auténtica verdad de por qué dejé de visitar su casa, abandonando aquél bordado que ella con tanto esmero me enseñaba, dejamos de compartir ideas junto a las revistas sobre cantantes de la época, ya no me interesaba averiguar el significado de las canciones en inglés, ni la vida de los famosos. Lo único importante en ese momento era que él no me veía tan mujer como a ella.

Llegó el otoño, comenzó un nuevo curso. El tiempo transcurrió tranquilo hasta el siguiente verano donde descubrí con asombro que tanto Ramona como Manel ya no formaban parte de mi vida.

Ella se comprometió con un futuro arquitecto que además de robarle el corazón también se llevó todo su tiempo. Me escudo en la excusa de que no hubo oportunidad de disculpa por mi parte, siendo consciente de que tal disculpa no alcanzara nunca confesar toda la razón. Crecimos deprisa abandonando aquellos tiempos. Otro operario tomó el puesto de Manel. Tal vez lo hizo antes y yo me percaté demasiado tarde.

De él nada supe hasta el día de hoy. Un titular me presenta un rostro desconocido que tiene su misma mirada y el deje de su sonrisa. Todo un caballero escondiendo a aquél chico de antaño. Ni siquiera me planteo si tiene algún recuerdo de aquella renacuaja de coletas despeinadas.


©Auroratris

 


Relato para 

 Círculo de Poesía