miércoles, 4 de enero de 2023

París, Mon Amour

 


Mi participación en la propuesta:

Mira bien, ¿Qué ves?, del 

blog de Ginebra Blonde.

Más participaciones AQUÍ.




Imagen-Cortesía de Ginebra ♥




Obra de Yana Movchan





París me ofrece otra oportunidad, una llave muy distinta para estrenar una nueva vida como si de un gato se tratara. Dejé atrás todo lo acontecido, un laberinto donde se perdían los sueños mostrando a la luz una cruda realidad. No tengo miedo del escenario tan diferente a aquél, del cual procedo. Ya no me despierta el madrugar de un gallo que recibe al nuevo día. En su lugar es una orquesta concertada entre gritos apagados por el bullicio de la ciudad.

Las avenidas se abren ante mi mirada, la misma que se pronuncia siempre al frente, sin mirar atrás, sin revolver en el pasado o en los oscuros recuerdos. Montmartre se desnuda para mi arte, se deja acariciar por el pastel de mis pinturas. Así es como obtengo mi lugar en esta pequeña plaza de los artistas. He descubierto que otros antes que yo también apostaron por esta vida, por este logro de labrarse un camino de losas amarillas hasta su propia paz.

La fama es efímera, pero el placer de realizarse entre el arte y los sueños solo lo reconoce el corazón nómada y bohemio. 



© Auroratris


Mi participación









viernes, 30 de diciembre de 2022

Por una Llave... Un Baile

 







Como el turrón que cada año regresa por Navidad, así llegó la invitación de Dulce. Me pilló en un viaje relámpago a la nieve. Este año quise celebrarlo dejándome llevar por un paisaje totalmente distinto. Pero… ¿Quién puede resistirse al último baile en el Castillo Violeta? Yo no. Recogí mi pesado equipaje disponiéndome a disfrutar de la última noche del año junto a mis amigas de bailes anteriores, y junto a este anfitrión tan encantador. Además, esta vez hay un nuevo juego, una llave, un lugar… no se puede pedir más.

Tras agradecer el detalle de su invitación me dispongo a bucear dentro de mi vestidor, todo lo lanzo sobre la cama y nada de lo que hay me gusta. El viaje se llevó una buena pasta, nada de compras. Bueno, hay quien lo consulta con la almohada, mis dudas las resuelvo escalando montes. Tras llanear un buen trecho y escalar otro tanto, encuentro la cima y la solución.

Me vuelvo para casa como un relámpago. Escojo prendas fresquitas: un pantalón vaporoso, una camiseta con sus tirantes, hay transparencias que dejan ver la ropa interior, y el momento lo requiere, ¿No? El abrigo que todo lo tapa es imprescindible para no revelar nada antes de llegar al lugar.

 Y allí está él. Tan apuesto que un suspiro se me escapa. ¡Ay!

Me da dos besazos, se los devuelvo, con la máscara no sé si me guiña un ojo. Por si acaso, que no se diga, yo también lo hago. Me invita al interior presentándome una mesa con diversos sobres, los cuales contienen una llave. Mirando hacia el salón descubro que, si no he llegado la última me ha faltado poco, ese es el detalle que me lleva a elegir el sobre donde reza: “la última puerta”.

Percibo que no he llegado a tiempo para bailar con el anfitrión, otra vez será. Los canapés y una copita de licor me acompañan hacia mi aventura. ¿Subo o desciendo? Este castillo es un misterio. Siendo la última puerta me decido por subir hasta la última planta. Menos mal que este año mi indumentaria me acompaña, bueno, los tacones no mucho, pero si me los quito antes de ascender por la larga escalera y me los pongo cuando llegue, nadie lo sabrá. Shsssss.

Allí está la buscada puerta, ya la veo frente a mí. Introduzco la llave con sigilo. No me quito la máscara, no quiero que me reconozcan. Para mi sorpresa todo está sumido en una penumbra malva dando una sensación de relax. Tras el tumulto que hay abajo se agradece cierto espacio. No estoy sola, una sombra se dibuja sentada en un sillón. Pregunto por su nombre y la voz de hombre solo responde: “Soy Yo” Cuando intento presentarme, es él quien revela mi nombre. Que me haya reconocido no me resulta ni halagador ni tranquilizador, porque ese Soy Yo no me inspira mucha confianza, puede ser cualquiera.

  •    Espera, eres Tú!, ahora caigo en que no hay otra presencia masculina en toda la fiesta.

Se levanta tendiéndome la mano. Mano que yo acepto. Acercándonos mutuamente y de manera repentina una música empieza a sonar para el baile. Estamos en la terraza. Es de esperar al ser la última puerta. Mientras nos miramos solo pienso que es el momento perfecto para empezar un Nuevo Año. Yo creyendo que no llegaría mi turno de bailar con el anfitrión.

El sol nace a los lejos, es muy tarde o muy temprano, según se mire. Hay una mesita preparada, en ella un desayuno nos espera. Un humeante café roza mis labios cuando de repente él susurra: 

  • “Cuéntame una historia, Auro, una donde estemos tú y yo”

Y el café se enfrió.

 

 

© Auroratris









♥ Gracias, Dulce ♥






🌟🌟🌟 FELIZ AÑO NUEVO, 

GENTE MAJA  🌟🌟🌟




domingo, 18 de diciembre de 2022

Navidad entre Amig@s



Otra Navidad donde no puede faltar la compañía más bonita que puede generar blogger. Nunca están todos los que son ni son todos los que están.

GRACIAS, Mis Querid@s Amig@s por vestir mi árbol y abrazar mi Alma un AñoMás.


Os deseo una Mágica Navidad



 ♥ Gracias, Cora ♥


♥ Gracias, Campirela ♥


♥ Gracias, Dafne ♥

                               
♥ Gracias, Dulce ♥


♥ Gracias, Gine ♥


♥ Gracias, Luni ♥


♥ Gracias, Agapxis ♥

♥ Gracias, Alma ♥

                  
♥ Gracias, Victoria ♥

 
            
♥ Gracias, Ester ♥



♥ Gracias, Siby ♥


♥ Gracias, Gra ♥


♥ Gracias, Laura ♥


♥ Gracias, Athenea ♥


♥ Gracias, Mag ♥


♥ Gracias, Marina ♥



♥ Gracias, Milena ♥


♥ Gracias, Juanky ♥





✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨









domingo, 4 de diciembre de 2022

MiauAlina

 

Mi participación en la propuesta

"Descabellado" del blog de Ginebra Blonde.

Más aportaciones AQUÍ.

 

 


 

❤️ Cortesía de Ginebra Blonde ❤️




 

Como cada día, Alina busca un refugio donde dejar caer sus huesos y el sueño de una vida tranquila. Se cuela en las distintas viviendas que, con su puerta abierta, dejan una invitación al interior. Comprueba que no siempre es bien recibida pese a la señal de bienvenida que un felpudo deja a la entrada de cada casa.

Con la resignación instalada en sus bigotes por el cierre de todas las puertas, alza su carita al cielo donde una nueva visión le llena las pupilas de esperanza. Y es que dicen que cuando una puerta se cierra se abre una ventana, o tal vez del portazo se abren mil… o lo que sea que fuese, ahí está esa oportunidad que le grita que salte dentro.

Trepar por el árbol no le causa tanta sorpresa como el encuentro con la joven que la mira con curiosidad renovada. Las lágrimas de sus ojos delatan cierto malestar que Alina interpreta como tristeza. Aun así, la joven sonríe y le habla en un tono sereno que a ella le hace ronronear de gratitud.

Alina no comprende ciertos actos de los humanos, aun teniendo su sexto sentido revelador de las emociones que estos padecen. Descubre que sus gracias hacen reír a la joven, que las lágrimas han desaparecido y que cada mimo que profesa es recibido con grititos de alegría.

Desconoce si puede quedarse a vivir en ese ambiente tan acogedor. Se declara equivocada al estar buscando un hogar cuando lo bonito es encontrar los brazos adecuados. Toma la decisión de visitarla a diario para robarle, al menos, una sonrisa.

Y tal vez algún día…

 

© Auroratris



Ilustración de Francine Van Hove
(El Sencillo Placer de no Hacer Nada)



Mi participación 







miércoles, 16 de noviembre de 2022

Mariposas de Luz

 


#CostumbresyTradiciones


Durante el mes de octubre y parte de noviembre participé en un concurso sobre las costumbres y tradiciones. Traje al presente un episodio de mi infancia, con ello quise rendir homenaje a mis seres queridos, a mi abuela que tanto me enseñó y todavía echo de menos. 

Mariposas de Luz es el relato representante de las costumbres y tradiciones de 2022 en Grupobúho tras ganar el mayor número de "me gusta" del evento con su publicación. 



La Magdalena penitente de Georges de la Tour, óleo sobre lienzo 1644



Mariposas de Luz

He crecido en un pueblo muy pequeño donde las tradiciones y las costumbres están muy arraigadas. Contrario a lo que se cree, no guardo algo significativo de aquella época por estas fechas. 

Noche de mesa camilla frente al televisor donde un Juan Tenorio declamaba su amor a doña Inés. El olor a mandarina llenaba no solo la habitación, también las manos infantiles y más tarde adolescentes, que dejaron al Tenorio por un absurdo disfraz de Halloween. He de confesar que he vuelto a sus versos y me encuentro entre sus admiradoras secretas.

Recuerdo la voz de mi abuela, contándonos alguna historia sobre las ánimas que regresaban esa noche al mundo de los vivos. Decía que suelen acostarse en la cama que hubiera vacía o en su defecto a tu lado. 

Por aquél tiempo yo dormía con mi hermana, y el temor a la presencia no me preocupaba. Aunque me declaro temerosa de las sombras que las mariposas* dibujaban en el techo. Era un espectáculo hipnótico que poco a poco me inducía al sueño. Reconozco que las pesadillas nunca se presentaron, pese a que mi abuela nos aseguraba que el abuelo había estado entre nosotras un año más. 

Al día siguiente, yo pasaba revista a todas las camas de la casa buscando algún indicio certero. Solo me quedaba creer en su palabra e inocentemente miraba a las mariposas dando las gracias por haber iluminado su camino.

Ahora que el tiempo me ha convertido en la adulta que soy, rescato con cariño el recuerdo de aquella tradición austera. Los tiempos cambian y nos dejan una fiesta que nunca nos perteneció, pero sigo escuchando a don Juan entre efluvios de mandarina y sombras en mi salón. Queda una cama vacía donde espero recibir a mis seres queridos. 


© Auroratris


*Lamparillas para aceite






martes, 1 de noviembre de 2022

Entre Equilibrios Anda el Juego

 


Mi participación en el blog de Ginebra Blonde

Propuesta: "Equilibrios"

Más participaciones AQUÍ.




Cortesía de Gine ♥




El noticiero insiste en mermar mi ánimo para salir con cara deprimida y no pintar con carmín o sin él una sonrisa al lunes. Lunes, luna, lunera… y ¡qué bonita cuando está llena! Así lo invento para mí, para que parezca más simpático este día. Ya no solo este día, cada día de la semana tiene una procedencia curiosa, que no voy a relatar para no ser pedante ni pesada. Pero mi meta es llegar al finde con la sonrisa imperturbable.

Es por eso que me hago acompañar de gente divertida, evito a los malhumorados y malhumoradas de mi entorno, estos quieren que sea lunes todo el año. Para llevarles la contraria me calzo mis cuñas de colores bajo la lluvia de sus comentarios.


Visito algunas lecturas que hacen posible que me mantenga en ese estado zen conmigo misma, siendo consciente de que muchas veces me cuesta seguir mi propia línea marcada. Aun así, no desisto de mi pensamiento y continúo con mi objetivo de que nada ni nadie me intoxique. Si es preciso ignorar bajo un canto desentonado o un baile mal parado, no dudo en echarme a la pista de mi salón y empezar a graznar.

Sé que un café es la excusa perfecta para un paréntesis, me encanta abusar de él para disfrutar entre familiares y amigos. Es el momento perfecto para hacer planes y organizar el mundo. Hasta de aprender idiomas… ya voy por el A2 en lengua de signos, porque es una lengua digan lo que digan. ¡Todo lo que da de sí este tipo de reuniones!

En definitiva, sonrío a la adversidad porque dicen que cuando sonríes a la vida, esta te devuelve la sonrisa. Agradezco lo bueno que me ocurre, atesorándolo como pequeñas cápsulas de vitamina, como esas personitas que tengo a mi alrededor. Intento que aquello que no sirve no me llegue y si lo hace, no alimentarlo con pensamientos y dichos negativos.

Soy funambulista echando pulsos a mi propio equilibrio, no siempre gano, pero lo intento.

 

© Auroratris






Participación






miércoles, 12 de octubre de 2022

El Músico

 




Al nuevo inquilino de la puerta de enfrente le han regalado un saxofón. Hasta hace una semana no se escuchaba nada durante la noche. Cuando regresaba de mi turno, solo se oían las sirenas cruzando la ciudad. Ahora es diferente, todo eso queda atrás en el momento en el cual me adentro en casa. Sin encender la luz, me dirijo hacia el dormitorio, todo él se ilumina con el resplandor del suyo. No lo he dicho, pero nuestras habitaciones están conectadas. Intuyo que toca para mí, pese a la oscuridad siente mi presencia y mientras yo me envuelvo en su música, él se crece en su escenario.


©Auroratris